lunes, 20 de julio de 2015

UT BARCELONA 15'. CRÓNICA DORSAL: 1075

El pasado sábado 25 de Abril participé en la UT Barcelona junto Antonio y Gabi. Voy a trazar unas breves pinceladas de lo que aconteció nuestra prueba.
A las 7:00h, justo al amanecer, se daba puntualmente el inicio de la prueba desde el Passeig de l’Església de Begues, justo después de pasar rigurosamente el control de material junto a la salida. Parece que no hay muchos corredores, no es para nada una carrera masificada.
Tras callejear para salir de Begues se coge una pista ancha ascendente de tierra donde el pelotón nos relega a sus últimas posiciones, nos llama la atención lo rápido que van los corredores. Lo comentamos y nos ponemos ritmo de carrera, Gabi aprovecha para bautizarse con sus nuevos bastones. La pista es un sube-baja estos primeros kms. Nos sorprende un control de tiempos en el km5 antes de un giro a derechas que nos mete en un sendero estrecho y divertido que sube en fila de a 1 durante un par de kms. En una transición entre senderos, no sé muy bien en qué kilómetro, también nos sorprende ver a militares abasteciendo a los corredores con agua, parece los 101 de Ronda (Son del Bruc de Barcelona), qué gratos recuerdos.
En este primer tramo de carrera pierdo uno de los dos botes sin darme cuenta. Cómo es posible! Intento no darle muchas vueltas ya que en el Garraf Gemma me tendría uno de recambio.
Antes de los 2’ clavados en el Avituallamiento 1, nos encontramos una pista ancha, vertical y descendente que obliga a trabajar los cuádriceps. Av. 1 muy completo: sándwich, fruta, golosinas, agua, refrescos…
Entre el Av.1 y Av.2 la carrera se adentra poco a poco en las zonas de riera y pedregales inacabables donde se castiga especialmente los tobillos y la suela de los pies. Recuerdo un sendero llano, rodeado con mucha vegetación, abierto por la izquierda con unas vistas preciosas del parque. La bajada previa al Avit. 2 es rápida, de sendero estrecho, divertida que acaba en la carretera donde nos encontramos el avituallamiento. En éste nos encontramos solo agua y fruta. Rellenamos, nos hidratamos bien y salimos sin perder mucho tiempo. El día está tapado, afortunadamente el sol está escondido, pero la humedad es altísima. Vamos mejorando nuestras previsiones de tiempo y esto nos anima
Dejamos la carretera, donde nos encontramos muchos ciclistas rondando, para enfilar una riera ascendente con mucha piedra donde nos encontramos los primeros clasificados de la Long que nos van pidiendo paso justo antes de llegar al punto más alto. Justo antes de coronar sufrimos un pequeño embudo del cual no nos pudimos deshacer hasta llegar a la carretera. Esta carretera descendente nos acompaña varios cientos de metros hasta girar a la derecha, coger una pista descendente que nos acerca a la perrera, seguidamente por alguna cantera hasta que desaparece y enganchamos un sendero poco técnico, que va haciendo zig-zags, con vistas preciosas hacia el mar, el Garraf y su costa, donde se baja muy rápido para ir recuperando posiciones en carrera. Posiblemente la zona más bonita del ultra.
Finalmente se llega al Avit. 3 de El Garraf, que se encuentra justo en la playa. Allí nos espera Sonia, Daniela, Gemma y Rubén, que se unirá a nosotros para hacerse un entreno. Comemos y bebemos bien, una ensalada de arroz que nos sienta estupendamente, charlamos un poco con todos antes de salir y reanudamos la marcha después de este buen descanso. Es el km33 de carrera y vamos en tiempo mucho mejor de lo previsto. Salimos del avituallamiento bordeando la playa, cruzamos las pocas calles que separan la montaña de la playa e inicio de la siguiente subida, por sendero, a ritmo suave pero constante y con sensación de bastante bochorno. De nuevo sufrimos un pequeño colapso antes de culminar la subida, para empezar con un terreno de subes y bajas por una pista abierta, poca vegetación y bastante ancha. Lamentablemente Gabi se tuerce el tobillo bruscamente, pero con bastante dolor y un antiinflamatorio podemos continuar. Estamos cerca del peaje, el cual divisamos en un par de ocasiones.
La siguiente bajada reconocible se realiza combinando sendero con una pista un poco emboscada donde se puede correr bien hasta llegar a la cementera. Allí hidratación, para continuar la siguiente subida hacia el Avit. 4. Es una subida por sendero, con algún tramo bastante vertical, que va haciendo zigzag hasta alcanzar el avituallamiento, que es muy completo: música, pequeña fiesta, refrescos, sándwiches, zona de masaje… En este punto ya se veían caras de algunos participantes que no iban a continuar.
Entre este y el Avit. 5 el recorrido continua con subidas y bajadas no demasiado largas, recordemos que estamos en el Garraf, y el terreno va dejando las zonas con mucha piedra y roca con senderos de terreno arcilloso y rojizo. De esta parte no recuerdo grandes cosas del recorrido, sin embargo sí recuerdo perfectamente que atravieso un gran desfallecimiento, los kms acumulados, el bochorno y  la deshidratación me hacen  pasar por momentos delicados. Parece que no soy el único. Poco a poco Gabi, Rubén, Antonio y yo nos vamos distanciando, cada uno buscando su ritmo hasta llegar al Avit. 5. Allí de nuevo nos juntamos, recuerdo beber en cantidad, comer pasta, descansar y seguidamente salir juntos con energía renovada a subir la Mola, punto más alto de la carrera.
La subida a la Mola se me hace realmente corta, vamos a buen ritmo, y sin darnos cuenta estamos ya bajando y dirigiéndonos a Begues. La primera parte transcurre más por sendero, y la segunda por pista donde se puede correr bien durante 3-4 kms hasta llegar al km70 de nuevo a Begues. En Begues la sensación es rara, hay bastante gente animando y nos hacen pasar por línea de meta y en el último momento desviarnos para seguir con nuestra carrera. Los participantes de la Long en este momento finiquitan su aventura.
Vamos directos al polideportivo donde hacemos un largo y tranquilo avituallamiento, allí nos espera de nuevo Sonia, Daniela, Maru y Gemma, y Rubén cierra aquí su entrenamiento. De nuevo el estómago me respeta, como bien, me hidrato mejor, relleno botes y salimos a por el segundo bucle. Seguimos estando por debajo del tiempo pronosticado.
La salida de Begues es ascendente, así que tranquilamente y animados realizamos iniciamos la subida, vamos concienciados que este bucle es duro pero con la tranquilidad que lo conocemos perfectamente. Minutos después y desde el punto más alto iniciamos una bajada por pista donde nos permite trotar, exceptuando algún punto con mucha piedra, y llegamos a lo que nosotros conocemos como “El Barranquillo de Vallirana”. Son 15-20 minutos de subida, de los cuales alguna parte se realiza grimpando, y todas las buenas caras que llevábamos se  transforman repentinamente. Personalmente me encuentro peor, sin embargo es Gabi el que se encuentra bastante tocado y vacío. El ibuprofeno para el tobillo le ha bloqueado el estómago y en Begues no consiguió comer nada… malas noticias! Antonio, todo lo contrario, se encuentra perfectamente.
La bajada a Torrelles combina una primera parte muy exigente por sendero muy arcilloso, donde los cuádriceps sufren mucho, y una segunda por pista (de tierra y finalmente asfaltada) hasta llegar a la población, donde se puede correr muy bien. Sin embargo, Gabi va realmente tocado y gracias que podemos andar. En el avituallamiento de Torrelles nos espera Gemma y Sandra, una amiga, que nos hacen compañía mientras intentamos recuperar. Yo apenas puedo comer 8-10 macarrones y las sensaciones son malas. Sin embargo, Gabi aún está peor, no le entra nada, tiene dolor de estómago y vomita lo poco que lleva dentro.
Bastantes minutos después salimos muy despacito de Torrelles, hemos perdido todo el tiempo ganado pero eso no nos importa. Es el momento de encender los frontales y afrontar los 15km restantes, que van a ser bastante duros. Ahora lo importante es llegar. La subida hasta la torre de vigía por pista la vamos haciendo sin necesidad de pararnos y eso nos va anima un poco. La bajada a St. Climent es técnica y vertical, y nada tiene que ver nuestro ritmo al de los entrenos en ese mismo tramo. Sin embargo, ya estamos allí. Mi situación es bastante mala, voy algo mareado y sin fuerzas, así que intento concentrarme y procesarlo por dentro.
La pista que nos lleva al inicio de Brugues, Gabi nos pide un descanso porque va muy tocado, se sienta e intenta vomitar para aliviar el estómago. Dentro ya no tiene nada y la situación es bastante delicada, debe ser km92 de carrera y por la cabeza nos ronda a cada uno el abandono, aunque no comentamos nada. Intentamos ofrecer a Gabi lo que llevamos, pero no le entra nada, tiene el estómago totalmente cerrado.
Después de unos 10 minutos allí sentados, Gabi saca agallas, dice que hemos venido a divertirnos y a sufrir, se pone en pie y nos dice de continuar. Así que poco a poco reemprendemos la marcha. Pocos minutos después una cinta bastante mal puesta nos equivoca el camino y nos metemos por un sendero vertical, muy parecido al correcto, pero que no es el adecuado. A pesar de conocer el recorrido, la fatiga, la noche, y el estar preocupados en otras cosas, no nos permiten darnos cuenta hasta más adelante. Total, 20 minutos perdidos y desgaste innecesario acumulado.
Ya en el avituallamiento de Brugués, aprovechamos para sentarnos y comer unas patatas chips y algo de Coca Cola antes de salir de nuevo. Gabi es capaz de probarlas y beberse un par de vasos de Coca Cola, para reemprender la marcha un poco antes que nosotros. Rápidamente nos despedimos de los voluntarios, y enfilamos la parte final de la ascensión. Sorprendentemente, a pesar de subir rápido, no alcanzamos a Gabi hasta el castillo, donde nos comenta que se encuentra muchísimo mejor: Qué alegría! Así que coronamos la última subida hasta la torre de vigía, ya juntos, con buenas sensaciones y recuperando alguna de las posiciones perdidas.
La bajada por pista a Begues incluso podemos trotarla, la cual nos acerca a los alrededores de la población, donde Gabi se enrabieta por lo mal pasado y nos anima a correr. Increíble! Correr a 5’30’’ el último 1500m y entrar en meta juntos con esas sensaciones, todavía nos enorgullece y nos gratifica aún más si es posible. Tiempo final 17h35’28’’ peor tiempo de lo pronosticado, pero con más satisfacción si cabe de superar momentos tan complicados.
Un placer disfrutar de un día completo con mis amigos, de compartir la experiencia, y poder finalizar una prueba de larga distancia juntos, que ya quedará para el recuerdo. Gracias a Gemma y Sonia por acompañarnos, ayudarnos, animarnos y avituallarnos. Hasta la próxima!